| |  | Bosi, Maria L. | Avaliação da qualidade ou avaliação qualitativa do cuidado em saúde? read moreAbstract: The paper presents a theoretical exercise regarding health care evaluation in an effort to define several concepts. The multi-dimensional aspects of quality in health are emphasized in addition to the differences between quality evaluation and qualitative evaluation. The implications of not distinguishing between these two concepts are also discussed. Health care is analyzed as a material expression of interpersonal relations in this field and as an object of evaluation, highlighting its intricate relation with integrality and humanization. It is affirmed that quality evaluation and qualitative evaluation are not interchangeable labels, but rather political choices connected to health policies that can not be juxtaposed. Therefore, understanding this distinction is necessary for constructing evaluation proposals that surpass traditional and exclusionary perspectives. | 2007 |
| |  | Escorel, Sarah | O Programa de Saúde da Família e a construção de um novo modelo para a atenção básica no Brasil read moreAbstract: As part of the implementation of the country's Unified Health System (Sistema Único de Saúde), the Brazilian Government created, in the second half of the 1990s, the Family Health Program (FHP) (Programa de Saúde da Família), based on community-oriented, multidisciplinary care serving people organized into small groups. For this study, we evaluated the implementation of the FHP, based on three criteria: (1) the construction of the program as an entry point for most health needs and for access to specialized care, (2) the program's linkages with a comprehensive network of health services, and (3) the incorporation of new care practices into the health system. We found that the implementation of the FHP was far from uniform. In some municipalities the FHP is a focused program that runs in parallel with other primary care efforts. However, in other municipalities the FHP is viewed as a strategy aimed at changing the primary care model, and it partially or completely replaces preexisting primary care health units. Our research confirms a trend toward incremental change in the primary care model in Brazil. However, the expansion of the FHP in large urban areas faces several obstacles to guaranteeing all individuals access to comprehensive care with adequate clinical and collective health services, including secondary and tertiary care. The positive results that we found with some of the experiences with the FHP indicate that, in addition to increased federal financial incentives, the success of the FHP depends on creative local strategies to deal with Brazil's diversity. | 2007 |
| |  | Claeson, Mariam | The evolution of child health programmes in developing countries: from targeting diseases to targeting people read moreAbstract: Durante los 30 últimos años, las tasas de mortalidad de lactantes y niños han disminuido en casi todos los países. Además, el número de defunciones infantiles ha descendido de unos 15 millones a cerca de 11 millones a pesar del aumento del número de nacimientos, de la resistencia creciente a antibióticos y antipalúdicos comunes y de la propagación relativamente incontrolada del SIDA en gran parte del mundo. Un número limitado de afecciones médicas, como las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas, el paludismo, el sarampión y la malnutrición, han constituido sistemáticamente las principales causas de mortalidad infantil pese a que existen intervenciones seguras y eficaces contra cada una de ellas. El progreso continuo no está asegurado. Primero, hasta la fecha el éxito no ha sido uniforme. Muchos países pobres, y zonas pobres de muchos países, no han conseguido resultados tan buenos como los más ricos. Además, a medida que disminuyen las tasas de mortalidad, otras afecciones adquieren más importancia; la mortalidad perinatal y neonatal, para la cual todavía no se han desarrollado intervenciones que puedan implantarse de forma generalizada, contribuye aín más que antes al número de defunciones de menores de 5 años. También es necesario abordar las cuestiones relacionadas con la paridad entre los sexos, y la propagación continua del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), especialmente en el África subsahariana y en Asia Sudoriental, amenaza seriamente la continuidad de los progresos. En este artículo se examinan las tendencias de los programas de promoción de la salud de los niños en los últimos decenios y se formulan sugerencias sobre la mejor manera de diseñar programas en el futuro. Se analizan los diferentes enfoques adoptados en el pasado, a saber: iniciativas a corto plazo y con objetivos muy concretos contra enfermedades específicas, como las primeras iniciativas de erradicación del paludismo (un fracaso) y de la viruela (un éxito), y estrategias amplias, a largo plazo, de desarrollo, orientadas hacia la comunidad, como la de atención primaria de salud. Los programas modernos de erradicación de enfermedades como la poliomielitis y la dracunculosis y las estrategias «selectivas» de atención primaria, como la de lucha integrada contra las enfermedades de la infancia, tratan de combinar diversos elementos de cada uno de esos enfoques. La importante función que han desempeñado tradicionalmente los programas de salud infantil parece estar disminuyendo. Una de las razones podría ser que el impulso hacia la reforma del sector de la salud se ha centrado más en consideraciones administrativas y financieras que en programas o conjuntos de programas técnicos. La descentralización ha dado lugar en muchos países a un deterioro de las funciones de apoyo a los sistemas, como la capacitación, la supervisión y la vigilancia y la evaluación de los programas. Sin embargo, las estrategias técnicas, como las de los programas de vacunación y las iniciativas de gestión de casos, siguen evolucionando para mejorar la prestación de servicios, fortalecer los sistemas de salud y, lo que es más importante, promover la participación comunitaria. Se destaca la relación bidireccional entre la pobreza y la salud. Existen grandes desigualdades desalud entre ricos y pobres, entre los países, dentro de los países y dentro de las comunidades. En el futuro quizá sea importante dirigir los esfuerzos hacia los hogares y familias en los que, debido a la pobreza u otros factores, los niños corren mayor peligro de morir. El mensaje clave de este artículo es que los futuros avances en la reducción de la mortalidad de lactantes y niños bien pueden depender de lo que suceda en las comunidades y los hogares, y no tanto de lo que suceda en el sistema de salud. Se examinan cuatro modelos. El modelo «La Vía de la Supervivencia» y una adaptación del marco de Mosley-Chen muestran la relación entre la comunidad y el sistema de salud, pero de forma diferente. El nuevo enfoque del ciclo de vida ilustra gráficamente la manera en que la salud de los niños depende de los riesgos e intervenciones sanitarios a distintas edades y de influencias intergeneracionales. Por último se menciona la Convención sobre los Derechos del Niño, que reconoce el derecho a la salud y a servicios de salud. Aunque en gran medida se dispone de herramientas tecnológicas para seguir reduciendo la mortalidad infantil, es necesario adaptar las estrategias de aplicación a los contextos locales. Las investigaciones sociológicas encaminadas a identificar maneras de llegar a las comunidades y familias de alto riesgo, especialmente aquellas cuyo acceso a los servicios de salud se halla limitado por la pobreza, están cobrando una importancia creciente. | 2000 |